Cuando una familia decide contratar una nana en Chile, surgen muchas dudas sobre cuáles son exactamente sus funciones y qué tareas no forman parte de su contrato laboral. Esta es una consulta muy común tanto entre empleadores como entre asesoras del hogar, ya que definir las responsabilidades es clave para evitar malentendidos y cumplir con la ley.
En este artículo te explicamos qué tareas puede hacer una nana en Chile, cuáles no le corresponden por contrato, y cómo dejarlo todo claramente estipulado en el documento laboral, según lo exige la legislación chilena (Ley 20.786).
Las funciones de una nana o asesora del hogar en Chile están principalmente relacionadas con el cuidado de los niños y el apoyo en las labores domésticas. Sin embargo, es importante diferenciar entre el trabajo puertas adentro y puertas afuera, ya que la modalidad influye en la organización de sus tareas.
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Aunque muchas familias creen que una asesora del hogar puede apoyar en cualquier actividad, la ley establece límites claros. Una nana no debe realizar las siguientes tareas, salvo acuerdos previos con el empleador:
En Chile, toda relación laboral con una asesora del hogar debe estar formalizada mediante un contrato escrito. Este contrato debe incluir:
Un contrato claro evita conflictos y protege tanto a la trabajadora como a la familia. Si las funciones cambian, lo recomendable es actualizar el contrato y dejarlo por escrito.
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Las nanas en Chile cumplen un rol fundamental dentro de las familias, pero sus funciones deben estar claramente definidas en el contrato laboral para evitar malentendidos. Una asesora del hogar puede encargarse del cuidado de los niños y de las labores domésticas básicas, pero no debe realizar tareas ajenas al hogar, peligrosas o fuera de lo pactado.
En NanasChile recomendamos siempre formalizar la relación laboral con un contrato claro y transparente. De esta manera, se protege a la trabajadora, se cumplen las obligaciones legales y se asegura una relación de confianza y respeto entre ambas partes.
